INGREDIENTES PARA DOS PERSONAS:
4 o 5 tomates (de frutería)
1 cebolla
1 pimiento verde
½ pimiento rojo
½ calabacín
½ berenjena (hay gente que no le echa berenjena)
Sal
Aceite
Pimentón dulce Alipende (del Ahorramás)
Agua
Una hojita de laurel
Un cachito de pan
Azúcar (muy poco)
(*) ¡La cantidad exacta de cada cosa dependerá del tamaño! Pero lo que más tiene que haber es tomate.
APARATOS:
Cuchillo
Plato llano
Tabla de cortar
Tenedor de madera para dar vueltas
Sartén grande
Cuenco
Papel de cocina
(*) Para el pisto NO vamos a utilizar tapadera de sartén (porque se quedaría más tipo puré).
PROCEDIMIENTO:
Nos lavamos las manitas antes de empezar.
Lo primero pelar los tomates:
Hervimos agua en una cazuela para pelar mejor los tomates (como dummies que somos). En niveles avanzados los tomates se pelarán a pelo, sin necesidad de usar agua hirviendo, pero paciencia de momento…
Quitamos la cazuela del fuego cuando haya hervido. Entonces, una vez la cazuela fuera metemos los tomates en ésta (sumergiéndolos con una cuchara para no quemarnos). Los dejamos un rato (unos 5 minutos) en ese agüita caliente. Miramos a ver si les salen grietas a los tomates y si les sale grieta es que ya se pueden pelar bien (para no quemarnos los pasamos un poco por agua fría). Y si no sale grieta… Los sacamos, los pasamos por agua fría y se la hacemos con el cuchillo (una vez fuera del agua) y ya podemos pelarlo.
Se empieza haciendo una rajita con el cuchillo y luego ya se pueden pelar con la mano!! Eso es escaldarlos: meterlos en agua caliente para pelarlo mejor (como a los gatos que salen escaldados jajaj). Si el tomate está desde un principio arrugadito (casi pocho) se pela peor L
Consejo personal de dummie a dummie: cuanto más grande hagas la raja inicial, mejor se pelará :D
(*) NOTA: Se pueden echar los tomates sin pelar (¡habría que lavarlos muy bien!), yo no lo he probado, pero se puede hacer porque malo no es (en la ensalada los comemos con piel…).
Para el pisto se compran los tomates maduros!! (no hace falta que esté demasiado blando, pero sí muy rojo).
(*) OJO: los tomates “maduros” no están “má(s)duros” sino “más blandos”!!! :O
Ahora vamos a trocear los tomates:
Primero se parte por la mitad longitudinal (de extremo a extremo) y se quita lo verde de arriba (que está duro y asqueroso, puuujjj). Se parte en cuadros (para que sea más fácil, apoyar la parte lisa por donde lo hemos partido en el plato y así no baila tanto). Tampoco es necesario sacar la regla para partirlos bien porque luego se van a deshacer en la cazuela. En niveles avanzados los tomates se pelan en la propia mano, pero los dummies mejor hacerlo en el plato para tener apoyo.
Después pelamos y troceamos la cebolla:
Le quitamos lo duro de los extremos (que está duro y asqueroso, pujjj). Y a continuación le quitamos la capa marrón y alguna de las otras. Quitarle esas capas que son como muy finitas, que son caquita. Una vez pelada bien pasamos a trocearla. La partimos por la mitad (longitudinal, de extremo a extremo) y cada cacho en otra mitad longitudinal (en total 4 trozos) y lo vamos troceando como nos dé un poco la gana, porque rica va a estar igual xD. Si han quedado cosas duras y asquerosas estamos a tiempo de quitarlas ahora. Podría pasar que por dentro tuviera partes pochas, si es así se las amputamos y continuamos nuestra tarea.
Ahora ponemos aceite en la sartén a fuego rápido: lo suficiente de aceite como para cubrir el culo de la sartén y un poquito más, pero tampoco que quede muy aceitoso. Se calienta ese aceite con un cachito de pan dentro que sirve de prueba para saber cuándo está caliente: cuando el pan esté dorado, es que ya podemos echar… La cebolla!!. Feír la cebolla antes que todo lo demás es para que se quede más doradita porque le da más sabor que freírlo todo junto. Esto es un truco exclusivo de mamá. Los pimientos (rojo y verde) será lo siguiente que se eche, pero antes de eso…
…Partimos el pimiento verde:
Lo primordial es lavarlo antes de meter el cuchillo porque no creo que tengamos ganas de comer químicos cancerosos de los pesticidas, ¿verdad? Yo al menos no (manías…). Una vez lavado se sigue el mismo procedimiento: se le quitan los extremos que son duros y asquerosos. Se parte por la mitad longitudinal y se le quitan las pipas que tiene dentro junto a la cosa blanca, que no se come y está mala (igual nos crece dentro del estómago un pimiento si nos comemos las pipas esas…). Y luego ya pues a cortar al estilo libre. Recomendable cortar otra vez las mitades por la mitad (en total 4 trozos) y de ahí ir troceando.
Pasamos a partir el pimiento rojo:
A estas alturas no creo que te sorprenda que te diga que es imperativo categórico lavar el pimiento antes de hacer ninguna otra cosa con él. Pues eso, que lo laves. Una vez hecho, adivina que viene… Lo partes por la mitad longitudinal y le quitas los extremos duros y asquerosos, las pipas y lo blanco a una mitad (y la otra mitad la guardas en el frigo para otro guiso, porque aquí solo queremos medio). Y ya lo de siempre, partirlo en cachitos, blablablá. Muy fácil hasta para mí.
(*) NOTA: Cuando la cebolla ya esté doradita se procede a echar el pimiento rojo y el pimiento verde a la sartén. Todo esto sigue a fuego rápido. Después…
…Le toca el turno al señor calabacín:
¡Se lava! ¡Se tiene que lavar! ¿Por qué? Porque nos lo vamos a comer con cascara, que es más nutritivo (y no deseamos tener cáncer). Lo cortamos por la mitad (esta vez a lo ancho, no longitudinal de extremo a extremo), guardamos una de esas mitades en el frigo y de la otra quitamos el extremo duro y asqueroso (esta vez será solo uno porque el otro extremo está en el frigo xD), luego hacemos los 4 trozos tradicionales y troceamos. Todo muy intuitivo creo yo.
Por último la berenjena:
Mismo procedimiento: lavar muy bien, cortarla por la mitad (a lo ancho) y guardar la otra mitad en el frigo. Cortar el extremo duro y asqueroso de la mitad que hemos cortado y trocear, como siempre y como nos dé un poco la real ganita.
(*) CONSEJO PERSONAL: Intentar trocear todas las cosas bien pequeñito, porque sino se nota mucho todo y no mola demasiado, sobre todo el pimiento rojo… :S
Se echa el calabacín y la berenjena a la sartén y lo último el tomate.
Sigue a fuego rápido todo junto un poquito y luego ya se baja al mínimo para no quemarlo. Se le va dando vueltas a todo y se le pone un puñadito de sal (gorda) por encima, se revuelve, y se le pone otro puñadito de sal.
Cogemos una hojita de laurel y la metemos ahí con todo para darle sabor (luego la quitaremos al servirlo en el plato), no es necesario lavarla ya que ya va empaquetada y tal.
Echamos una punta de cuchillo de pimentón dulce por un lado y otra puntita de cuchillo de pimentón por el otro lado y removemos.
Se echa también un poco de azúcar para que no sepa tanto a la acidez del tomate. Y si falta sal pues añadimos un poco.
Se deja a fuego lento para que no se churrasque todo. En una media hora estará listo (lo vamos probando para ver si está o no).
(*) Hay gente que le añade huevo cocido al pisto. También se puede comer junto a huevo frito y sabe muy riquísimo.
Todo esto con un poquito de pan… ¡¡¡Para chuparse los dedos!!!